|
La Voz del Capellán Estamos celebrando en el país, la semana por la PAZ. La paz no consiste en que los grupos subversivos hagan dejación de las armas, la paz consiste en que amemos mucho y nos dejemos amar a la manera de Jesucristo. Evitando la violencia intrafamiliar, la agresión y el mal trato de palabra y de hecho. Nuestra responsabilidad: Hacer actos de paz en la familia, actos que se vean, que formen. Que hagan entrar en razón a quienes vivimos en un ambiente FAMILIAR. Diciendo y actuando bien, porque la paz no es una casualidad aislada, la paz hace referencia a la persona humana. La paz no es una situación que aparece en la comunidad por generación espontánea. La paz es un regalo de Dios, mediante la Buena Voluntad del Hombre. La paz no es una causa, sino un efecto. Es el resultado de condiciones sociales que favorecen al bien común. La paz la haces tú desde la profundidad de tu corazón. Si vives en intimidad con Dios, la paz será algo espontáneo en ti. El egoísta no está en paz ni es auténticamente feliz. Construyamos juntos la paz: En el trabajo, en el colegio en el ambiente familiar. Procura que tus hijos hagan actos de paz con los hermanos, pero sobre todo que <<vean como se aman>>. Somos responsable de construir una nueva generación: Amable, servicial, generosa. Sobre este mundo destruido por la violencia, y las guerras sin sentido construyamos la civilización del AMOR. Edgar Alberto Segura Capellán
|